Desclasifican nuevos documentos sobre la detención del espía soviético Richard Sorge en Japón

Sorge, que trabajaba como asesor de la Embajada alemana en Tokio , tenía acceso al núcleo de la estructura gobernante de Japón y enviaba información secreta sobre el país a Moscú.

Se han desclasificado documentos que revelan que las autoridades japoneses trataron de limitar la difusión en prensa de informaciones relacionadas con la detención del espía soviético Richard Sorge, ocurrido a principios de la década de 1940, informó el periódico The Mainichi.

Los documentos pertenecían a Taizo Ota, quien en ese momento encabezaba el sexto departamento penal del Ministerio de Justicia nipón. Las publicaciones fueron transferidas a la Biblioteca Nacional de la Dieta de Tokio (Parlamento nacional) y se pusieron a disposición del público la pasada primavera.

Estos archivos evidencian los esfuerzos realizados por el Gobierno de la época por encubrir algunos aspectos del caso que iban en contra de sus intereses, así como para minimizar su impacto informativo, dando instrucciones estrictas a los periódicos para que no cubrieran el tema como una noticia principal, subraya The Mainichi.

Aunque el agente de inteligencia soviético fue arrestado ya en octubre de 1941, las autoridades japoneses no revelaron el caso hasta mayo de 1942. Sorge, que trabajaba en secreto como asesor de la Embajada alemana en Tokio, tenía acceso al núcleo de la estructura gobernante de Japón y enviaba información altamente secreta sobre el país a la Unión Soviética. Un total de 35 personas fueron arrestadas en relación al caso.

Según el medio, la prensa recibió entonces la orden de distribuir solo la información que le fuera proporcionada por el Gobierno japonés, acompañada de una serie de instrucciones. Se prohibió a los periódicos llevar el tema en la parte superior de sus páginas frontales y que que el tamaño de los titulares exediera las cuatro columnas. Asimismo, las publicaciones relacionadas con Sorge no podían incluir fotografías.

Al redactar estas directrices, el Ministerio de Justicia también tuvo en cuenta los deseos del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés. Los diplomáticos insistieron en que en los artículos no reflejaran el hecho de que uno de los detenidos por el caso, Kinkazu Saionji, nieto de un antiguo primer ministro del país, trabajaba para el departamento de política exterior.

The Mainichi apunta que en las informaciones que aparecieron publicadas el 17 de mayo de 1942, todas esas instrucciones fueron cumplidas de forma estricta, lo que indica la eficacia de las medidas de censura impuestas.

Los expertos han enfatizado la importancia de estos documentos internos recientemente desclasificados, afirmando que es la primera vez que se expone en detalle la intervención del Gobierno en el caso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *